Es común que al innovar queramos compartir con el mundo nuestra idea, sin embargo este puede ser un gran error. Es preciso que antes de publicar cualquier material relacionado con nuestros emprendimientos, proyectos, u otros, los protejamos.

Cuando compartes información sobre alguna idea nueva, se vuelve de dominio público y ya no podrás recibir los mismos beneficios de ella que si la hubieras protegido.

Fernando Becerril, socio senior de Becerril Coca & Becerril (BC&B), explica de forma sencilla tres pasos para proteger nuestras ideas.

  1. Realiza una búsqueda que te garantice que tu producto o idea no existe en el mercado y en efecto estás innovando.
  2.  Lo siguiente es redactar una solicitud de patente, para ello es recomendable acudir con expertos que efectivamente elaboren un documento que ampare tu idea.
  3. Presenta la solicitud y espera, el proceso de aprobación puede llevar entre dos y cinco años.

Ahora sí, una vez realizado el último paso puedes decidir si esperarás a obtener la patente o quieres comenzar a comercializar desde ahora.

Recuerda que la propiedad intelectual es una rama del derecho, a veces se suele relacionar con los derechos de autor, y permite a su creador gozar de los beneficios de su obra intelectual, cultural, tecnológica, científica, etc, que se encuentre en medios tangibles o intangibles.