¿Qué tanto influyen los demás en tu vida? La opinión de la sociedad puede ser una carga fuerte que incluso podría llevarnos a evitar sobresalir, este comportamiento es conocido como el Síndrome de Solomon.

El nombre es atribuido al psicólogo Solomon Asch, quien demostró lo anterior a través de una “prueba de visión”, o por lo menos eso hizo creer a los sujetos de estudio. El especialista fue reuniendo en grupos de ocho a los alumnos del colegio donde se realizaría la prueba, sólo que siete de ellos sabían que era una prueba social y uno no.

En el experimento les hacía ver unas líneas, de manera que contestaran cuáles eran iguales entre sí, el último en contestar siempre era el sujeto que no sabía nada sobre el experimento, mientras que los otros se encargaban de dar respuestas erróneas. La persona que no tenía idea de nada escuchaba las respuestas de todos y entonces también erraba, por presión social.

El ejercicio se repitió 18 veces en 123 personas, del total sólo el 25% se mantuvo firme en su respuesta, el resto se dejó influir.

El comportamiento demostrado por las personas va más allá de esta prueba, ha sido comparado con el día a día de alguien que evita brillar o destacar en un grupo social aún sabiendo que el resto está en un error. También es común que suceda cuando nos autosaboteamos para no tomar nuestras propias decisiones y entonces seguir el camino que todos andan, cargando a terceros el peso de nuestras elecciones.

Tal vez te parezca más claro si lo ejemplificamos de la siguiente manera:

Es muy común que en la escuelas exista una persona participativa, esa que constantemente alza la mano y gusta de compartir su opinión con los demás. Sin embargo, también es común que el resto de los estudiantes lo repriman con frases como «de nuevo tú«, hasta que la otra persona opta por no ser el centro de atención.

De hecho, esta podría ser una de las razones por las que tantas personas tienen pánico a hablar en público. Claro que no siempre somos quienes sufren por este síndrome, la envidia puede impulsarnos a ser de esas personas que apagan la luz de los demás.

¿Te ha pasado o te está pasando algo similar? Cuéntanos si has sido víctima del Síndrome de Solomon y cómo lo superaste.