La historia de Frances H. Arnold nos inspira en un momento donde la sustentabilidad del planeta y el empoderamiento femenino son prioritarios

Cada vez son más las mujeres en el mundo de la ciencia y la tecnología, no sólo eso, sus aportaciones son clave y su trabajo se reconoce en todo el mundo poco a poco. Hasta la fecha sólo cinco mujeres se han hecho acreedoras al Premio Nobel de Química, una de ellas es Frances H. Arnold, quien además ha sobresalido en el mundo de los negocios y la sustentabilidad para el planeta.

En 2013, junto con dos antiguos estudiantes de posgrado de su laboratorio en Caltech, el Dr. Pedro Coelho y el Dr. Peter Meinhold, fundó Provivi, una compañía enfocada en desarrollar soluciones para la agricultura con el objetivo de mejorar la sustentabilidad de la industria.

«Sabíamos que teníamos que alimentar la población creciente en el mundo, con el menor impacto para la gente y, especialmente, para el planeta. Lo que se hace en la agricultura, actualmente, no es sustentable. Así que Pedro, Peter y su equipo en Provivi desarrollaron ingeniosos métodos», comenta Arnold.

Utilizando la química y biología más avanzada, Provivi fabrica feromonas de confusión sexual capaces de evitar que las plagas en los cultivos se reproduzcan, sin dañar el campo, las especies animales benéficas o los seres humanos.

México se abre como un nuevo mercado para la compañía, pues de acuerdo con Arnold, la región es la cuna de una gran variedad de especies de maíz.

«Pensamos que Provivi puede aportar valor a los productores mexicanos de maíz, con una propuesta más segura y de calidad. Calidad en los productos, calidad para las personas que consumen estos productos», agregó la Premio Nobel de Química.

Para ahondar más en el tema, la Doctora Frances Arnold estará el próximo 27 de febrero dictando una conferencia magistral en el Foro de Agrotecnología para maíz en México, en el que «abordaremos el problema del gusano cogollero en maíz y discutiremos las implicaciones que tiene para productores. Propondremos una solución disruptiva para controlar a esta plaga, que ofrece una aplicación segura, es benigna con el ambiente y se desempeña efectiva y consistentemente», agregó.

Aún falta mucho por hacer, sin embargo, historias como esta nos dejan ver una luz brillante, llena de fuerza y determinación en un momento en el que encontrar maneras para cuidar nuestro planeta e impulsar el talento femenino es prioritario.