Luego de un retiro temporal de la música, la cantante mexicana Natalia Lafourcade regresa con un proyecto para regenerar el tejido social del país a través de la música, la cultura y el arte.

Se trata de la reconstrucción del centro de documentacion del Son Jarocho que resultó afectado tras los terremotos de 2017, Natalia conoció el inmueble cuando trabajó de la mano del grupo Los Cojolites, quienes ven en este lugar un espacio para que los habitantes de Jaltipán, en Veracruz, puedan compartir enseñanzas en música, industrial textil, alfarería y tradiciones.

En conferencia de prensa, la cantante destacó la importancia que ha tenido levantar el proyecto en “comunidad”, de tal manera que se han sumado fundaciones, empresas y artistas, mismos que se presentarán en Un canto por México, concierto en el que se fusionarán ritmos y géneros.

“Tras los terremotos, en la comunidad de Jaltipán, ellos no dejaron de dar clases, ni talleres, ellos seguían dando clases de marimba y zapateado en las banquetas, aunque no tenían salones, después iban por cuatro troncos y palmas, y hacían un salón de clases, en el campo, las comunidades siguen adelante, y este proyecto es de la comunidad, nadie del gobierno se involucró”.

Un canto por México, el cual se realizará el próximo 4 de noviembre en el Auditorio Nacional, llevará a la intérprete a explorar géneros, pues unirá su voz a la cantante Aida Cuevas, Ángela Aguilar, Jorge Drexier y la banda mexicana de rock y ska Panteón Rococó.

“Estas colaboraciones me han permitido crecer como ser humano, mujer, artista e intérprete, incluso como compositora he crecido a través de la colaboración, con artistas y géneros que me han quitado las barreras y los paradigmas permitiéndome tener un acercamiento amplio y universal con la música”, expresó.

Natalia Lafourcade, quien comenzó su carrera en 1998, dijo que esta causa le permite lograr un equilibrio en todos los aspectos de su vida: “Vengo a poner la piedra entre todos, cada quien desde lo que puede aportar, construir algo que puede aliviar y sanar un tejido social, a través del arte y la música”.