No es un secreto que en muchas organizaciones se presentan dificultades por acoso sexual perpetrado por los jefes al personal femenino o que, en contraste, la competencia de algunas mujeres se torne dispareja e injusta hacia los varones, si la evaluación se basa en los “encantos” y no en el profesionalismo.

El comportamiento puede ser incorrecto en ambos sexos y para evitar las prácticas nocivas es recomendable evaluar periódicamente al personal.

“La aplicación de evaluaciones periódicas con sistemas modernos de monitoreo de los trabajadores, es una práctica probada que hoy en día ha dado grandes resultados de éxito en muchas empresas, reduciendo fraudes, acoso y riesgos diversos, pero resaltando también las virtudes de aquellos empleados con compromiso, respeto a compañeras y compañeros y profesionalismo”, comentó Zenizo López, experta en temas de inteligencia laboral y directora general de Intelab Accupeople.
En la foto, Fernanda Zenizo, directora Intelab-Accupeople

En vísperas de que se celebre el día del amor y la amistad, el Grupo Intelab Accupeople dio a conocer los resultados de un estudio aplicado a más de 200 mil trabajadores de empresas diversas entre 2017 y 2019, en el cual se encontró que uno de cada cinco empleados tiene dificultad con el decoro y el respeto a la intimidad.

Una de cada dos personas tiene problemas de confidencialidad con el manejo de información y sucesos estrictamente laborales (somos muy chismosos) y el 60% de los evaluados reflejó complicaciones para diferenciar lo correcto de lo incorrecto y tendencia a pensar que el fin justifica los medios, lo que se traduce en un riesgo potencial para cometer actos deshonestos, colusión, acoso y fraudes.