Por Ivana Roldan

Lo que empezó como un libro donde María Villarroya cuenta el momento en que se quedó sin voz, se ha transformo en un musical que por tres años encantó al público español. Ahora, por primera vez “Silencios Cantados” llega a México, su última función será esta noche, 20 de noviembre en le Foro Shakespeare.

María siempre quiso estar en México,  después de sus exitosas tres temporadas en Madrid le surgió la idea de traer “Silencios Cantados” a tierra azteca, así que durante el mes de marzo hizo un viaje al país, el flechazo fue inminente y se enamoró de la ciudad, según cuenta “es como un imán que te atrae, la gente es abierta y eso me hizo sentirme en casa”.

La historia se desarrolló en una oficina de objetos perdidos, para la creadora del proyecto este espacio hace referencia a una búsqueda constante de aquello que se va desprendido de las personas y que termina en la pérdida de su esencia.

Un espectáculo original, vivo y en movimiento, que pretende conectar con el público a través de vivencias cotidianas en canciones, textos y poemas llenos de la fuerza de la realidad sin dejar de lado el humor.

La historia “parte de un silencio obligado, un silencio que aprecio en mi vida, inesperado. Un silencio que movió mis sentimientos(…) en aquel momento, cuando me quede sin voz; para una cantante quedarse sin voz es entrar en un abismo muy profundo, ese silencio trajo consigo varias canciones que darían titulo a este espectáculo”, recuerda Villarroya.

Agregó que el objetivo del musical era contar una historia autobiográfica pero que sirviera para que el espectador hiciera un viaje para encontrarse con él mismo.