Ahorrar no está mal, pero para mantener finanzas sanas durante todo el año necesitarás más que eso, y es que no se trata de recortar gastos, hay que comenzar a pensar en incrementarlos.

Enero suele ser uno de los meses más difíciles del año para comenzar con estos planeas pues la carga de gastos que se tuvo a finales del año anterior pesan. Sin embargo, este contextos puede generar la oportunidad perfecta para mejorar nuestro hábitos financieros y plantear otros objetivos que promuevan nuestro desarrollo personal y profesional.

1. Invierte y aumenta tus ingresos

Poner dinero, esfuerzo o tiempo en una actividad que te representará potencial incremento en tus ingresos.

Puedes invertir en activos financieros, es decir, todos esos productos de los bancos y otras instituciones financieras en las que pones una parte de tu dinero y te ofrecen un rendimiento o ganancia después de cierto tiempo.

O puedes invertir en educación y desarrollar nuevas habilidades o complementar habilidades existentes que te coloquen como una persona mejor capacitada para resolver retos empresariales.  Las empresas pagarán más a quienes resuelvan problemas de mayor valor.

2. Monitorea tu presupuesto

Para invertir, es necesario tener un excedente monetario, es decir que tus ingresos sean mayores a tus gastos.  Si aún no estás ahí, realizar un presupuesto mensual te ayudará a lograrlo.

Un presupuesto es un estimado de los ingresos y gastos mensuales que tendrás durante el año.  Es recomendable empezar entendiendo los ingresos y gastos que tuviste en el año anterior y hacer ajustes para que el dinero rinda más.

Para que el ejercicio del presupuesto sea más útil, es necesario tener claridad sobre tus metas personales a corto, mediano y largo plazo. No estamos hablando metas financieras o económicas, sino todos aquellos objetivos de satisfacción personal que quisiéramos lograr.

3. Fuente de ingresos alternativa

Un tercer consejo para mejorar las finanzas, particularmente los ingresos, es buscar una fuente alternativa.  Algo que te pueda generar un poco de dinero adicional y que puedas hacer en tu tiempo “libre”, por ejemplo: dar consultorías, vender un producto, crear una empresa, intereses por inversiones, etc. Cualquiera de estas actividades que encuentres interesantes o te apasionen, pero que al mismo tiempo te generen un ingreso complementario al trabajo.

Cuando hablamos de finanzas sanas nos referimos a la combinación de ingresos y gastos que te permite alcanzar tus metas personales.  Existe la creencia que solamente debemos tener más ingresos que gastos, pero si en este ejercicio no estamos cumpliendo nuestras metas personales, entonces en realidad no tenemos finanzas sanas.