Este año, las empresas tienen hasta el 31 de mayo para repartir sus ganancias entre sus colaboradores, o hasta el 30 de junio si se trata de personas físicas. A esta retribución se le denomina utilidades y debe ser abonado dentro de los 60 días posteriores a la presentación de declaración de impuestos anuales.

La Comisión Nacional para la Participación de los Trabajadores en las Utilidades de las Empresas ha determinado que las utilidades corresponden al 10% de las ganancias de las compañías.

La suma por repartir se divide en dos partes iguales: la primera mitad se distribuye de manera igualitaria entre todos los trabajadores, considerando el número de días laborados por cada uno, y la segunda corresponde a los salarios recibidos por cada empleado durante el año laborado.

Este reparto se da, únicamente, cuando una empresa tiene más de un año de operaciones y reportó un ingreso anual mayor a 300 mil pesos.

“El reparto de utilidades es un derecho que posee todo trabajador que ha tenido un periodo laboral mayor a 60 días en el ejercicio fiscal correspondiente. Aquellas personas que dejaron de laborar antes de la fecha del depósito de utilidades tienen derecho a cobrar el pago hasta un año después. Esta prestación no aplica para directores, gerentes generales y administradores de la empresa y trabajadores domésticos”, apuntó Emilio Gárate, socio corporativo y regulatorio de la firma legal Becerril Coca & Becerril (BC&B)

Por su parte, algunas de las organizaciones que no están obligadas a repartir utilidades son: las empresas con un año de creación, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), instituciones públicas descentralizadas, instituciones con fines culturales, asistenciales o de beneficencia.

En caso de que el trabajador  no cuente con el pago por parte su patrón en la fecha señalada por ley, puede buscar asesoramiento con especialistas corporativos y regulatorios para presentar una queja ante la autoridad correspondiente.

Las empresas que infrinjan este beneficio serán sancionadas con una multa que puede alcanzar los 336 mil pesos.