En México el 65% de los emprendimientos fracasan  por no tener tener  ingresos suficientes para subsistir, de acuerdo con el Centro para el Desarrollo de la Competitividad Empresarial (Cidce). Si eres un empresario que cuenta con una idea de negocio existen varias opciones que puedes considerar como fuente de financiamiento.

¿Debo usar mi propio dinero?

Echar mano del capital propio no es la mejor opción, sobre todo si consideramos que cuando se acaben tus ahorros comenzarás a contraer deudas. Según G2 Consultores estas son las mejores opciones.

  1. La triple F: Friends, Family and Fools es una de las primeras fuentes de financiamiento. Es cuando un emprendedor inicia su negocio gracias a la ayuda de familiares y amigos; es decir, con el dinero de gente que confía en ti.
  2. Inversionista Ángel: por lo regular son empresarios o personas independientes que buscan proyectos con contenido innovador o potencial de crecimiento. La ventaja de este tipo de financiamiento es que al ser empresarios te podrán aportar su experiencia y su conocimiento, además de que pueden contar con una red de contactos que seguro te ayudarán en un futuro cercano.
  3. Aceleradoras o incubadoras: Típicamente no se les considera una fuente de capital, más bien son un semillero de información  y de sabiduría, aunque sí pueden ayudar con montos pequeños de financiamiento. La ventaja de este tipo de empresas es su amplia red de contactos, beneficio que te puede llevar a tener a otros emprendedores como mentores, lo cual es una gran ventaja.

¿Y los bancos?

La financiación bancaria no es la más recomendable, ya que además de contar con intereses elevados, la deuda la estarás contrayendo directamente tú. Igualmente es muy difícil para una startup poder acceder a un crédito de este tipo debido a los requisitos que estas instituciones solicitan.