Por María Fernanda Hernández

Los roles de género constituyen una de las causas principales por las que los emprendimientos creados por mujeres fracasan, de acuerdo con un estudio elaborado por el Instituto del Fracaso y Pro Mujer.

Por su parte, un estudio elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Finnovista en el 2018, el 35% de los negocios en Latinoamérica tiene una mujer como fundadora. Si bien esto contrasta con el porcentaje mundial, que es del 7%, los porcentajes aún son muy bajos.

En ese sentido, durante el panel el “Empoderamiento de la mujer como modelo en Fintech para la Inclusión”, llevado a cabo durante el Finnosummit 2019, Natalia Wills, representante de Pro Mujer en México, aseguró la tecnología ha traído consigo avances para las startups de mujeres, sin embargo:

“Esta velocidad del avance tecnológico está generando una brecha cada vez mayor”.

Por su parte, Anna Raptis, inversionista ángel señala que uno de los retos para el sector de tecnologías financieras (fintech) es darle más visibilidad a las mujeres. Por ello, es importante tener una comunidad y role models. Además, Raptis destaca que la gran mayoría de los pitches son de hombres a pesar de que hay mujeres emprendiendo.

En tanto Gabriela Andrade, del Inter-American Development Bank afirmó que la participación de las mujeres debe lograrse, pues las empresas deben darse cuenta que la diversidad ayuda al desarrollo de los productos.