La aparición de emprendimientos en nuestro país va al alza, las nuevas generaciones -no tan nuevas- no son la excepción. Los millenials, la última generación que entró por completo a la edad económicamente activa, han optado por convertirse en sus propios jefes y crear un patrimonio que los lleve lejos.

Y es que así es la juventud: uno se quiere comer el mundo; al parecer, las jóvenes millennial lo están logrando. El acceso a la educación que ha tenido esta generación es inigualable, y algunas mujeres ponen sus conocimientos a trabajar para generar negocios que sumen valor a la economía del país.

Sin embargo, no todo es tan sencillo, si bien este grupo se las ha ideado para convertir sus ideas en un negocio rentable, la gran competencia y avance acelerado del mercado puede dejarlas rápidamente fuera de la jugada. Otro factor en contra, es que algunos aliados comerciales siguen escépticos ante el talento de la juventud, así conseguir apoyos, sobre todo económicos, es un obstáculo muy grande a vencer.

Estas mujeres se merecen una ovación de pie para reconocer su audacia y determinación al toman al toro por los cuernos y cumplir sus sueños, el camino no es sencillo, emprender, en general, implica grandes sacrificios, la mitad de horas de sueño y el doble de horas trabajando.

Emprender siempre es un riesgo, es por eso que si quieres empezar este camino, te sugerimos platicar con personas que ya lo hayan hecho, asesorarte, ser paciente, ve más allá de tus necesidades y contempla las de tu posible socio comercial, pero sobre todo, aprende de los errores y disfruta los logros.