A partir de los 30 años los hombres empiezan a perder testosterona, proceso que se agudiza a los 60, afectando la salud sexual, cardiovascular y músculo-esquelética de los varones.

 

Se le conoce con el nombre médico de hipogonadismo y es la etapa equiparable a la menopausia en las mujeres, señaló Luis Lamm Wiechers, de la Sociedad Mexicana de Urología.

La pérdida de la llamada hormona masculina se presenta en cuatro de cada 10 hombres de 45 años o más, y la mayoría de ellos desconoce que esa puede ser la causa de su falta de apetito sexual, disfunción eréctil, fatiga, reducción de la masa muscular y osteoporosis, entre otros problemas.

Por lo regular se diagnostica cuando los hombres acuden a consulta por disfunción eréctil, pero lo conveniente es que a partir de los 40 años acudan al médico ante la aparición de signos como disminución del deseo sexual, fatiga, aumento de peso, agrandamiento de mamas, pérdida de fuerza muscular y caída de cabello, expresó el especialista.

Dijo que anteriormente se pensaba que la testosterona tenía únicamente una función sexual, pero ahora se sabe que contribuye al equilibrio del metabolismo y a la salud de los huesos, porque los pacientes con castración total tienen un mayor desgaste de la masa ósea.

Lamm Wiechers explicó que el hipogonadismo no es lo mismo que la andropausia, la cual es la ausencia total de la función hormonal.

Agregó que el medicamento undecanoato de testosterona (Nibido), es eficaz para devolver la vitalidad sexual a los varones al mejorar la libido; ayuda a mantener la función eréctil, promueve un efecto positivo en el estado mental, la autoestima y ánimo del paciente.

Este tratamiento es una solución inyectable que se administra cada tres meses ayudando a mantener los niveles de testosterona, proporcionando una mayor comodidad al paciente. Debe ser administrado y recetado por un médico.

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