La crisis está llevando la deuda de los hogares a su punto más alto, y dos hechos preocupantes son que las personas carecen de ahorros para apoyarse, y muchos llegaron a sus topes de crédito en las tarjetas con intereses altos incluso antes del coronavirus, advierte el analista Michael J. Graetz, catedrático de la Universidad de Columbia.

«Es tiempo de analizar tu situación financiera de los siguientes 4 a 6 meses y hacer un plan urgente. Considera que probablemente tus ingresos serán inciertos a partir de este mes, re-organiza tus gastos según las nuevas prioridades en crisis, y ten en cuenta qué deudas tienes. Si consideras que el escenario te será muy difícil de mantener, acércate a negociar opciones con tu banco», señala Luis Madrigal, director de la plataforma de servicios financieros Coru.com.

Estas son algunas alternativas para hacer frente al endeudamiento de plásticos.

Acceder al apoyo de los bancos ante la contingencia

Esta medida, lanzada desde la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) consiste en que los bancos podrán diferir o congelar pagos de capital hasta por 4 meses, con posibilidad de extenderlo a 2 meses adicionales, respecto a la totalidad del monto exigible. Aplica siempre y cuando el crédito esté al día y vigente al 28 de febrero de 2020.

Cada banco establece condiciones particulares y fechas límite para inscribirse en este programa de apoyo, por lo que el cliente debe entrar en la página web de su banco y solicitar vía internet o telefónica el beneficio.

Es una opción viable si prefieres tener la certeza de liquidez ahora, suspender temporalmente el pago de la tarjeta, pero controlas tu gasto para poder hacer frente a las cuotas una vez que termine el beneficio.

Sin embargo toma en cuenta que los intereses ordinarios siguen corriendo para tarjetas de crédito, así que al finalizar el periodo de gracia, el pago se restablece normalmente, con los intereses ordinarios que tenga el plástico contratado.

Buscar transferencia o consolidación de deuda

Otra forma de refinanciar varias deudas atrasadas es pasarlas a una sola tarjeta de crédito, mediante la opción de transferencia de deuda de un plástico a otro. En este caso también debes estar al día en los pagos y averiguar con tu banco si ellos mismos ofrecen un producto que acepte la transferencia de saldos, o bien, buscar una alternativa que sea más benéfica por ofrecer mejor tasa de interés.

La ventaja es obtener una tasa de interés más baja o un plazo más cómodo para pagar el adeudo

Eso sí, averigua los montos mínimo y máximo de la transferencia, las condiciones para mantener el beneficio de la tasa preferencial y los nuevos plazos de pago, y si hay beneficios adicionales del banco.

Buscar una reestructuración de deudas

Es decir, negociar las condiciones del crédito a favor del cliente: ya sea en el plazo o las tasas de interés. Por ejemplo, acceder a pagos fijos, o aplazar las cuotas para disminuir el pago mensual, pero con mayor tasa de interés, o bien, acortar el plazo con menos tasa de interés, aunque incremente el pago mensual. Esto puede hacerlo directamente el cliente, o bien con el apoyo de alguna reparadora de deuda que garantice medidas de confianza y seguridad al usuario.

Solicitar una quita

Es un acuerdo con el banco o entidad financiera para reducir la deuda. El cliente moroso busca un acuerdo para
obtener un porcentaje de descuento de la deuda. En la negociación de la quita, debe verse el impago por muchos meses seguidos para demostrar que en efecto no hay manera de solventar la deuda actual.

Es la menos recomendable de las opciones ya que implica consecuencias negativas en el buró de crédito.

Importante: con una quita queda una marca en el historial crediticio que puede dificultar acceder a otro crédito en el futuro. Se recomienda usar este recurso únicamente cuando todas las opciones se han agotado.