Historia real de una mujer secuestrada por las FARC

Proyecto que naciera y comenzara a trabajarse desde 2013, no fue sino hasta este año, 2018, cuando la película-documental: “La mujer de los 7 nombres”, saliera a la luz para denunciar, a través de la historia real de una mujer secuestrada a los doce años para ser guerrillera, el infierno que sufren niños y niñas que han sido reclutados sin consentimiento por grupos armados colombianos; siendo arrebatados de su infancia, recuerdos de su origen, familia y libertad.

Pero Yineth Trujillo, protagonista de este documental, no es su único ni verdadero nombre; entre todas las cosas que perdió, a partir de esa experiencia que cambiaría por siempre el rumbo de su vida, también perdió su nombre verdadero. Yinan, Yira, Tania fueron algunos de los 7 nombres que tuvo que adoptar en distintas etapas para poder sobrevivir: “Todos los nombres representan una parte importante de mi vida porque todas han sido vivencias diferentes, pero que le han aportado a Yineth Trujillo, la mujer actual, todo lo que es hoy, su esencia”, asegura.

Pero desde un principio su infancia no fue nada fácil. Después del abuso que sufriera de parte de su padrastro vino otro mayor. A los doce años se encontró caminando junto a otros 43 niños para ser dados a la guerrilla de las FARC como quien entrega un cargamento de armas. Y eso es lo que ellos eran para un conflicto armado que ni siquiera podían comprender. Desde entonces, cambiaría sus muñecas y juegos por un pesado fusil hasta que cinco años después lograra escapar.

El documental de Daniela Castro y Nicolás Ordoñez es una producción colombiana que impacta desde el inicio. Yineth frente a una cámara exhibe distintos vestuarios que al igual que su nombre formaron parte de ella en momentos cruciales; camaleónica por obligación o  instinto de sobrevivencia: niña, guerrillera, bailarina de cabaret, madre… muchas facetas en su larga e incansable búsqueda hacía la libertad. Hoy, la mejor de todas y la que le ha dado sentido a su tortuoso camino: vocera de campañas del gobierno a favor de la paz.

Trujillo es un ejemplo de sobrevivencia, de lucha por su propia identidad y de fuerza para no dejarse vencer por los nuevos obstáculos que posteriormente surgieron por algo que ella ni siquiera decidió: el rechazo y la dificultad para su inserción social.

“Creo que en el proceso que ha tenido Yineth, su mayor logro ha sido que ha podido elegir cómo vivir, pero no del todo. Siempre pertenece a un espacio marginal. Si alguien se entera que es una excombatiente, probablemente no caerá bien”, señala la directora Daniela Castro.

Por su parte, la mujer de los 7 nombres, tres de los cuales no aparecen retratados en la película por respeto al doloroso significado que tienen para ella, expresa que: “Ante todo somos seres humanos. Todos merecemos una oportunidad, todos merecemos dar una oportunidad. Es el momento de emplear la palabra reconciliación”.

Así, la exguerrillera de las FARC comparte hoy un gran testimonio desde su nueva faceta como integrante de la Agencia de Reincorporación del gobierno colombiano, que tiene el objetivo de encontrar y persuadir a empresarios que les brinden oportunidades a los desprotegidos o estigmatizados como ella, quienes desean de manera vehemente conseguir empleos que les brinden oportunidades de mejorar sus condiciones de vida y cumplir sus sueños; sueños que, esta vez, sí pertenecen sólo a ellos.

Fuentes: Varias, Edición: BHR

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