La igualdad de género resulta un imperativo en materia de derechos humanos, además, es un medio de desarrollo económico; todas las violaciones a los derechos de las mujeres con las que estamos familiarizados son en realidad violaciones a los derechos humanos.

Cuando los derechos económicos y la participación económica, social o de cualquier otro tipo de las mujeres son bloqueados, su desarrollo general se ve comprometido. En distintas ocasiones se ha asegurado que el Producto Interno Bruto (PIB) mundial sería mucho mayor si las mujeres estuvieran involucradas en la economía en la misma medida que la población masculina.

Lamentablemente, una de las barreras más grandes que existen para alcanzar la igualdad de género, son los estereotipos; para abordar la igualdad de género la variedad de parte interesadas debe ser más grande que los obstáculos.

El gobierno es, claramente, clave para alcanzar objetivos, así como la sociedad civil y el sector privado, para este último, uno de los nichos más importantes para trabajar, es la igualdad salarial.