Por Omar Alejandro Aquino Bolaños*

Los robots de colaboración y de servicio ya están ayudando a las empresas a transportar productos, apoyando a los trabajadores y mejorando su seguridad, entre muchas cosas más.

Hoy en día trabajan en nuevos roles, en nuevas industrias y aportan diferentes beneficios. Las máquinas están cambiando mucho más que la fabricación: en industrias que van desde el comercio minorista a los servicios financieros, se están incorporando a las agendas de estrategia, logística, experiencia del cliente y líderes de productos.

Esta próxima generación de robots es una encarnación de la poderosa tendencia en la que los mundos físico y digital interactúan y se afectan cada vez más entre sí.

En el contexto de la fabricación, esta dinámica poderosa está en el corazón de lo que se conoce como Industria 4.0. Pero, los robots de la próxima generación también están teniendo un impacto creciente fuera de la fabricación.

Muchos son ahora capaces de movimiento autónomo; pueden navegar y trabajar en entornos no estructurados junto a las personas en lugar de permanecer atornillados a una ubicación fija dentro de los espacios de trabajo enjaulados.

No todos los nuevos robots se están implementando para apoyar a los humanos, por supuesto. Sin embargo, el aumento de los costos laborales en algunas regiones está haciendo de éstos una alternativa atractiva para los trabajadores.

Adoptarlos ya no se trata sólo de hacer que los productos sean mejores, más baratos o rápidos de producir. A medida que los robots se vuelven mejores, más rápidos, asequibles y más eficientes, su importancia crece.

*Sales Director para Latinoamérica de MiR