Utilizar pants, fajas e incluso bolsas de material plástico con la intención de bajar más rápido de tallas y peso al hacer ejercicio, no contribuye al logro de ese objetivo y, por el contrario, es nocivo para la salud por varias razones.

La profesora de educación física adscrita al Centro de Seguridad Social del IMSS, Jalisco, Fabiola Josefina López Pantoja, explicó que, de entrada, la sudoración no elimina grasa, sino que únicamente es una reacción que tiene el cuerpo para regular la temperatura.

Indicó que muchos hombres y mujeres se ejercitan con trozos de plástico bajo la ropa, con la creencia de que así quemarán más calorías o que lograrán una desintoxicación que agilice la pérdida de peso, pero eso “es sólo un mito”.

“Lo que hará el usar ropa de plástico o fajas de plástico es que el calor corporal se eleve y lejos de bajar de peso la persona se va a deshidratar y faltará oxigenación en sus células”, aseguró.

A su vez, el doctor y director de la Unidad de Medicina Familiar 54, José Luis López Macías, expresó que pueden presentarse síntomas similares a los de un golpe de calor, como sangrado de nariz, mareo, náuseas, vómito, desmayos e, incluso, en los casos más extremos: un estado de coma.

Señaló que, aunque en ocasiones las personas pudieran detectar la reducción de medidas luego de utilizar alguna de estas prendas “la realidad es que se perdió agua y no grasa, de manera que esos centímetros se recuperarán con el paso de los días”.

Los especialistas invitan a la población a utilizar ropa cómoda y de materiales que permitan la transpiración de manera libre, así como ser constante con el ejercicio, hidratarse con agua simple y mantener una alimentación balanceada, para lograr ese peso ideal de una manera verdaderamente efectiva.

 

Fuente: NTX