En los últimos años hemos sido constantemente bombardeadas por información sobre nuestras alimentos, orgánicos, gluten free, sin calorías y más, pero cómo saber qué es realmente mejor, de dónde provienen y cuál es el proceso que llevan hasta llegar a nuestra mesa.

Para hablar al respecto, Mujer Ejecutiva entrevistó a Vivian Argüelles González, especialista en temas de bienestar animal para Humane Society International (HSI), empresa dedicada a la protección de animales, incluidos los de consumo humanos.

En la foto Vivian Argüelles

HSI trabaja con empresas alimentarias en México en la adopción e implementación de políticas de compra libres de jaula para huevo y cerdo, para asegurar que las políticas de responsabilidad social de las empresas reflejen las preocupaciones éticas de sus clientes e inversionistas.

La experta explica que en México se crían casi 200 millones de gallinas ponedoras cada año, lamentablemente la mayoría de ellas se encuentran en jaulas con otras 5 o 10 gallinas, lo que dificulta a los animales moverse libremente.

El caso de las cerdas reproductoras no es muy distinto, estas son confinadas y quedan prácticamente inmovilizadas durante toda su vida. Para evitar este tipo de prácticas la HSI ha tomado medidas que tienen como objetivo crear conciencia sobre el tema.

Finalmente como consumidores tenemos la última palabra, los productos que incluyen crueldad no se venden si nadie los compra. La recomendación de Argüelles es leer las etiquetas, asegurarnos que los productos contengan la leyenda «orgánico» o aún mejor «de libre pastoreo».

Si bien adquirir este tipo de productos tiene un costo mayor, contribuyes a que los animales se desarrollen en mejores espacios.