En México alrededor de 10 millones de personas padecen depresión, de las cuáles, al menos una quinta parte desarrolla etapas crónicas de la enfermedad mental, por no ser diagnosticadas a tiempo, causando severos conflictos como autodestrucción, adicciones o el suicidio. Es decir, las personas ignoran que la padecen, ya que la mayor cantidad del tiempo pasan ignorándola con alguna de las siguientes formas:

  • Evasión: Cree firmemente y asegura que no padece enfermedad alguna. Se muestra como una persona tranquila, segura e independiente; usualmente cuando algo sale fuera de lo que ella pueda controlar, se torna intolerante, agresiva, necia, con una baja tolerancia a la frustración.
  • Sumisión: Aquella persona que reconoce su enfermedad, sus conversaciones son en torno a la misma; usualmente justifica sus malas decisiones, acciones y actitudes negativas, por la presencia de dicho padecimiento en su vida.
  • Agresión: Se caracteriza por ser una persona que siempre quiere tener la razón, dominante a más no poder. Suelen ser personas con un buen puesto, una economía estable, no permiten los errores, así que, su nivel de tolerancia es mínimo. Rara vez lloran, muestran primero su enojo, molestia y frustración antes que algún acto que deje ver su “debilidad”. Por tal motivo, es una persona que, de igual manera, niega su depresión.

Algunos síntomas comunes de la depresión femenina son:

  • Pérdida de interés en pasatiempos y placeres de la vida.
  • Sentirse más miserable en el trabajo o en el hogar.
  • Pérdida de interés en el sexo.
  • Cambios en el apetito que conduce a la pérdida de exceso de peso.
  • Alteración del patrón de sueño insomnio o dormir demasiado.
  • La pérdida de concentración y dificultad para tomar decisiones.
  • Fatiga y falta de energía para llevar a cabo tareas sencillas en el hogar.
  • Inquietud y malestar incluso en reposo.

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