Viajar a través de la lectura es posible, los cuentos o novelas realizadas por grandes escritores latinoamericanos y mexicanos retratan paisajes únicos en sus historias, los cuales motivan al lector a visitarlos por lo menos una vez en su vida.

Recorrer los sitios donde Carlos Fuentes, Laura Esquivel, o Emilio Pacheco imaginaron a sus personajes principales pueden ser el plan perfecto para los amantes de la literatura clásica.

Por esta razón, Reservamos.mx te recomienda cuatro lugares que son protagonistas de obras únicas y características del pueblo mexicano que son una gran opción, para tu próxima escapada de fin de semana:

  1.  Comala, Colima

    Juan Rulfo en su obra “Pedro Paramo” retrata las costumbres y esencia de este Pueblo Mágico. Más allá de los fantasmas y enigmas que el autor describe en la historia, la ciudad cuenta con personalidad propia. Su belleza es tan única, que incluso es la inspiración de García Márquez para crear su icónico Macondo.

  2. Piedras Negras, Coahuila

    “Como agua para Chocolate” es una novela que nos antoja un paseo por la maravillosa gastronomía mexicana. En esta obra, Laura Esquivel nos comparte los secretos de una cocina ubicada en el poblado de Piedras Negras, Coahuila en la época de la Revolución Mexicana.

  3. Ixtepec, Oaxaca

    Un poblado lleno de alegría y fiesta en Oaxaca es el protagonista de “Los recuerdos del porvenir” de Elena Garro. Este lugar con olor a tisana de naranja, es testigo de un romance. La escritora retrata las tradiciones y vida cotidiana de este espacio lleno de magia y colores, donde sus danzas y celebraciones dejan perplejos a todos los forasteros que lo visitan.

  4. Ciudad de México

    Aunque pareciera que la ciudad de México se destaca por sus restaurantes y palacios en el cuadro central, también ha sido inspiración para diversos literatos emblemáticos del país. En la Calle de Donceles, Fuentes retrató la casa en la que vivía Aura; José Emilio Pacheco desmenuzó la afamada colonia Roma en las “Batallas en el Desierto”, y “Santa” de Gamboa describe una casa de citas en las entrañas de la ciudad. La Capital es escenario de historias clásicas.