El confinamiento por Covid-19 ha puesto en peligro a miles de mujeres en América Latina, una grave situación que ha llevado a tres organizaciones que luchan por los derechos humanos han elaborar una guía para que los países puedan enfrentarse a la pandemia con perspectiva de género y proteger a la mitad de su población.

La iniciativa, liderada por Women’s Link Worldwide, Amnistía Internacional y la Federación Internacional de Planificación de la Familia, pretende poner sobre la mesa de los Estados que los derechos de las mujeres y las niñas pueden vulnerarse aún más durante la actual crisis sanitaria.

“Este manual responde a que en la mayoría de los planes contra el coronavirus no se están adoptando medidas que tengan en cuenta el impacto diferenciado que esta crisis va a tener para mujeres y niñas en particular”, comentó la abogada de Women’s Link Worldwide, Selene Soto.

Cuatro directrices para proteger a las mujeres

La guía cuenta con cuatro líneas de actuación específicas que abordan el derecho que tienen las mujeres a vivir libres de violencia, tortura y otros malos tratos por razón de género; el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva; acceso a la justicia y la situación de las mujeres y niñas en el contexto de la migración.

“La provisión de los servicios de salud sexual y reproductiva no pueden estar suspendidos con ocasión de la pandemia”, ha explicado Soto.

En el mismo contexto, la representante de Women’s Link ha mencionado que es importante que las mujeres puedan acceder a la justicia a tiempo. “La violencia contra las mujeres tiene una impunidad muy alta y que si no se toma medidas para atender tanto las denuncias como los casos que ya existían, se va a exacerbar todavía más esa impunidad, detalló.

El panorama que viven las mujeres y las niñas migrantes, especialmente en las fronteras entre Venezuela, Colombia y Ecuador, también ha preocupado a estas organizaciones. “El cierre de fronteras no detiene los flujos migratorios y por el contrario expone a las mujeres a mayores vulnerabilidades, ha indicado Soto.

Entre las recomendaciones que plantea la guía está el que los países dispongan de rutas de atención claras para personas migrantes y que permitan el acceso a los sistemas de prevención y atención sanitarias en el marco de la pandemia. Las mujeres embarazadas son uno de los grupos más vulnerables.

Aumento de la violencia

Para Soto ya se han empezado a ver datos que confirman que la violencia hacia las mujeres ha aumentado en la región. “Esa fue una de las primeras cosas que advertimos las organizaciones de mujeres y lamentablemente empiezan a surgir datos que confirman esa preocupación.

“En Colombia, el observatorio de mujeres ha reportado que aumentó en casi un 90 % el número de llamadas recibidas en una linea de atención a victimas de violencia”, dijo.

El confinamiento ha puesto el foco sobre los casos de violencia sexual. “Surge una preocupación porque estas medidas de cuarentena, si bien están buscando proteger a toda la población y prevenir el contagio, en el caso de las mujeres las puede exponer a más violencia.

“Nos parece clave que se garantice la continuidad del acceso a las medidas de protección que ya están vigentes en cada país y que se refuercen”, indicó la especialista.

Plan de respuesta urgente de los países

Para Women’s Link, estas recomendaciones deben ponerse en práctica de manera urgente. Por ello están diseñando estrategias para que organizaciones de Derechos Humanos puedan medir la respuesta de los Estados con estas herramientas.

“El punto central es entender que la pandemia no va a suspender las necesidades que tienen las mujeres. Los países tienen que responder a ambas cosas”.

En un balance muy general, ha explicado Soto, existen varios países como Chile que no han planteado medidas para atender a las mujeres. En Venezuela y otros países las maternidades no están dentro de los hospitales prioritarios durante esta crisis sanitaria.

“Esta emergencia va a pasar, pero si no se atienden desde ya estos impactos diferenciados se habrá exacerbado todavía más la discriminación y la violencia”, concluye
*EFE Guayaquil