“Crímenes de familia”, cinta del director argentino Sebastián Schindel, espera su estreno en Netflix y explora dos temas centrales en la agenda de las Naciones Unidas respecto a violencia de género

Con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de ONU Mujeres, una nueva película argentina ofrece una mirada profunda sobre la violencia de género y los ámbitos laborales y domésticos.

Se trata de Crímenes de familia”, escrita y dirigida por el cineasta argentino Sebastián Schindel, que se estrenará esta semana por Netflix, con subtítulos y doblajes disponibles en 30 idiomas.

La violencia contra las mujeres y las niñas ocurre en todos los países y en todos los contextos. A nivel global, 1 de cada 3 mujeres han sufrido violencia física y/o sexual, y en algunos países esta proporción aumenta a 7 de cada 10. En México, 66.8% mujeres han sufrido al menos un incidente de violencia (emocional, económica, física, sexual o discriminación) en algún momento de su vida.

La película narra, en paralelo, dos historias interrelacionadas sobre violencia de género en torno a una familia y una mujer trabajadora del hogar, con una minuciosa presentación de las distintas instancias de procedimientos judiciales. Especialistas de la Oficina de País de la OIT para Argentina y de ONU Mujeres, además de organismos de la sociedad civil, tuvieron una activa participación en la preproducción de la obra, en particular respecto a la elaboración del guión.

“Crímenes de familia se inspira en una historia real, pero, además, en esa historia reverberan incontables ecos de experiencias reales a las que las mujeres se enfrentan día con día en México y en todo el mundo”, afirmó Pedro Américo Furtado de Oliveira, nuevo director de la Oficina de País de la OIT para México y Cuba.

De igual forma, el argumento de la película arroja luz sobre la importancia del Convenio 189 de OIT, sobre las trabajadores y trabajadores domésticos –ratificado por Argentina en marzo de 2014 y por México el 3 de julio del 2020–, pues establece una serie de garantías para que las personas que forman parte de dicho sector gocen de condiciones laborales no menos favorables que el resto de las personas trabajadoras.

“La violencia contra las mujeres es uno de los delitos más extendidos y con mayor nivel de impunidad en México y en el mundo. Y las trabajadoras del hogar uno de los colectivos con menor protección social en el país. Tenemos que trabajar decididamente entre todos por trascender la impunidad social e institucional que existe. Esta película muestra cómo el cine puede sumarse en hacer visible la situación que viven millones de mujeres para transformar esta realidad”, mencionó Belén Sanz Luque, representante de ONU Mujeres en México.

En México, las trabajadoras del hogar (más de 2.2 millones de personas) son principalmente mujeres (9 de cada 10) y 75% no cuenta con ningún tipo de prestaciones.

“Consideramos que este film demuestra lo imperativo que es que las personas trabajadoras del hogar cuenten con un marco legal que les proteja – como lo ha reconocido el gobierno mexicano a través del depósito del Convenio 189 de la OIT- así como lo indispensable de disponer de efectivos instrumentos de protección contra el acoso en todos los ámbitos, incluyendo en el ámbito laboral y evidencia la necesidad de que las mujeres en México y en todas las Américas puedan disponer de las medidas de protección que brindaría el Convenio 190 de la OIT una vez ratificado”, concluyó el Furtado de Oliveira.