A través de la campaña Únete, el organismo ha hecho un llamado a la sociedad para hacer frente a otra pandemia: la violencia contra las mujeres y las niñas

La violencia contra las mujeres y las niñas es una pandemia que no hemos logrado erradicar y que afecta a todos los países del mundo, así lo señaló la  Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, conmemorado el pasado 25 de noviembre.

A través de la campaña Únete, el organismo ha hecho un llamado a la sociedad para hacer frente a otra pandemia: la violencia contra las mujeres y las niñas, la cual ha generado que en México 7 de cada 10 mujeres hayan enfrentado algún tipo de violencia.

“Las emergencias humanitarias, los desastres, las crisis económicas y las pandemias generan, para las mujeres y las niñas, mayores riesgos de padecer violencia. La pandemia de Covid-19 no es una excepción; esta es mucho más que una crisis sanitaria, se trata de una crisis global que podría revertir décadas de progreso en los derechos y la igualdad de género”, señaló.

Y es que diversas organizaciones y estudios -entre ellas la ONU-, han señalado que la pandemia afecta desproporcionadamente a las mujeres y las niñas en lo que respecta a consecuencias económicas, sociales, y la violencia de género, es decir, sufren una violencia estructural que las afecta tanto en espacios privados como públicos, lo cual vulnera la garantía de sus derechos humanos.

Este año, a través de Únete, se ha hecho énfasis en la importancia de los gobiernos y el trabajo en conjunto del Sistema de Naciones Unidas sociedad civil y el sector privado para generar una estrategia de compromiso político a fin de acelerar respuestas concretas en los cuatro ejes de la campaña:

  • Financiar un paquete mínimo de servicios esenciales. Dar prioridad al financiamiento de un paquete de servicios esenciales que incluyan la prevención de violencia de género. Y asegurar un financiamiento flexible a las organizaciones de sociedad civil de los derechos de las mujeres que trabajan en el nexo entre Covid-19 y la violencia de género.
  • Responder adecuadamente a las sobrevivientes para garantizar su acceso a los servicios esenciales. Poner especial atención sobre las víctimas y sobrevivientes, a través del paquete de servicios esenciales que incluyan el acceso a la procuración e impartición de justicia, así como a servicios sociales y de salud.
  • Prevenir la violencia y modificar las normas sociales que le dan origen y la normalizan. Declarar una política nacional de cero tolerancia hacia la violencia contra las mujeres y las niñas con un plan de acción concreto.
  • Recopilar datos e información para construir políticas que prevengan, atiendan y sancionen la violencia estructural que viven millones de mujeres y niñas, además de la adopción de medidas en pro de la reparación, la verdad y la memoria de las mujeres víctimas de la violencia.

No a la normalización

De enero a septiembre de este año, en México las llamadas de emergencia al 911 relacionadas con algún incidente de violencia contra las mujeres sumaron 925 mil 205, lo que representa un aumento de 1.1% al considerar este mismo periodo en 2019, en el que se registraron 914 mil 853 llamadas.

“El hecho de que la violencia esté tan presente, no quiere decir que sea normal ni mucho menos aceptable; a pesar de toda la devastación que ha causado, la crisis del COVID-19 también representa una oportunidad generacional para construir economías y sociedades más inclusivas, pacíficas y libres del flagelo de la violencia. Necesitamos crear una ‘paz feminista’ que escuche la voz de todos y todas, con todos los grupos incluidos de manera plena y significativa en las decisiones que afectan sus vidas. Esto debe incluir escuchar las voces de mujeres y niñas que marchan en contra la violencia y en defensa de sus derechos, garantizando que puedan ejercer el derecho de manifestación de forma segura”, señala la ONU.

El Foro Generación Igualdad, convocado por ONU Mujeres y copresidido por Francia y México en el 2021, representa también la oportunidad de abordar el papel clave que desempeñan las mujeres y generar estrategias para revertir esta crisis. De ahí la importancia de la contribución en la respuesta y recuperación de Covid-19 por parte de todos los gobiernos del mundo para reforzar los mecanismos de accesos a servicios y políticas de prevención y eliminación de todos los tipos de violencia.

Con información de: ONU México