La ley se empezó a elaborar antes de la pandemia, pero ha ganado relevancia con la nueva normalidad

El pasado martes 12 de enero entró en vigor la reforma a la Ley Federal del Trabajo en materia de Teletrabajo o home office, muchos empleados están emocionados y algunos empleadores asustados, sin embargo, no se trata más que de una relación ganar-ganar para ambas partes.

Si bien en 2020 muchas de las empresas no estaban preparadas para realizar home office entendiéndose éste como más del 40% trabajo realizado en casa– el golpe de la pandemia las obligó, y de acuerdo con el informe de RUNA, El futuro del trabajo en América Latina, el 100% de las empresas ha implementado un nuevo software a partir de COVID-19. Sin embargo, la tecnología también resaltó muchas deficiencias en la Ley Federal del Trabajo.

De acuerdo conCourtney McColgan, fundadora y CEO de RUNA, la ley se empezó a elaborar antes de la pandemia, pero ha ganado relevancia con la nueva normalidad, porque justamente la reforma entra para regular el trabajo desde casa.

Algunas de las obligaciones de los empleadores que introduce esta reforma que más se ha comentado, es el pago de costos derivados del trabajo a través de la modalidad de teletrabajo, incluyendo, en su caso, el pago de servicios de telecomunicación y la parte proporcional de electricidad.

Las empresas también deberán respetar el derecho a la desconexión de las personas al término de la jornada laboral.

“En el informe, detectamos que más del 63% de los encuestados cree que COVID-19 presenta un riesgo psicosocial para sus colaboradores y el principal factor que contribuye, es el exceso de trabajo; lo que hace que, respetar la desconexión, ahora por ley, ayude a las personas a estar más relajadas, tener espacios de esparcimiento y para su familia, lo que beneficia también a la empresa, pues así aumentará su productividad. No necesitas a una persona pegada 24/7 a la computadora, necesitas resultados y con un colaborador estresado, es difícil lograrlos”, explica McColgan.

Por su parte, los trabajadores también deberán cumplir con ciertas obligaciones, entre ellas: tener cuidado en la guarda y conservación de equipos y materiales que reciban para desarrollar sus labores; informar oportunamente los costos de los servicios derivados de su teletrabajo; así como atender las políticas y mecanismos de protección de datos utilizados en el desempeño de sus actividades, al igual que restricciones y almacenamiento de los mismos.

“Ya el 45% de las empresas, de acuerdo a nuestro informe, han adoptado tecnología para monitorear el trabajo a distancia de los empleados; y no dudamos en que este número siga incrementando; todo se trata de comunicación y supervisión, no de control absoluto sobre las personas”, comparte McColgan.

Conociendo esto, la fundadora y CEO de RUNA, nos comparte que “si la situación del país en cuanto a la emergencia sanitaria amerita que continuemos teletrabajando, las empresas deberán buscar cumplir con la ley, pero, sobre todo, con sus colaboradores, que son la herramienta más importante de una organización”.

Si bien, la Ley aún no prevé sanciones específicas al incumplimiento de esta nueva regulación –por lo que aplicará el parámetro planteado en las sanciones generales–, los beneficios tanto para el empleador como para el colaborador pueden ser muchos:

“El 59% de las empresas que encuestamos, han ofrecido beneficios adicionales a la remuneración económica, lo cual puede ir desde capacitación hasta planes de bienestar. El reto y la clave para cumplir con esta reforma a la Ley Federal del Trabajo, está en cómo las organizaciones se adaptan y cuidan a su capital humano a la vez que aumentan su productividad”, finaliza McColgan.