Tan solo de enero a septiembre de 2020 más de 700 mujeres fueron cruelmente asesinadas

Por Argelina Nuñez García

La violencia contra las mujeres y las niñas tiene muchas caras. Se manifiesta de muchas formas: de manera  física, sexual y psicológica. Su alcance es difícil de medir porqué las víctimas se niegan a denunciar,  por miedo o por prejuicios sociales. Pero los datos dados a conocer por la Organización de las Naciones Unidas son alarmantes y demoledores.

Los porcentajes de  mujeres y niñas victimas de trata de personas y de explotación sexual  en todo el mundo son alarmantes, la mayoría de las mujeres han sufrido algún tipo de acoso sexual desde los 15 años, millones de mujeres  se casan antes de los 18 años, incluso antes de cumplir los 15 y en un gran porcentaje de los casos de violencia contra las mujeres, el victimario es la pareja sentimental.

En el presente las mujeres en México esperamos que llegue el día 25 de noviembre sin tener que manifestarnos de formas llamativas, esas maneras que algunas personas pueden percibir como desesperadas.  Pero lo esperamos porqué seguimos pidiendo justicia en favor de las mujeres en nuestro país.

Sin embargo las cifras de mujeres afectadas, violentadas y desaparecidas a causa de la violencia de género son demoledoras.  Es indignante que hoy en México 10 mujeres que salieron por la mañana no volverán a su casa porqué fueron asesinadas o desaparecidas. Tan solo de enero a septiembre de 2020 más de 700 mujeres fueron cruelmente asesinadas y hubo un incremento de 45% en las  llamadas para reportar violencia de género al 911, solamente en marzo, se registraron 155 llamadas de auxilio cada hora.

El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación  de la Violencia contra la Mujer, la fecha fue instaurada por la Organización de las Naciones Unidad en 1999, pero los feminicidios  que lo originaron  ocurrieron hace muchísimos años,  en 1960.  Pero  antes de ese año la violencia contra la mujer ya existía; es una pandemia cultural que pasa de generación en generación. Y lo más lamentable de esto es que en el presente en vez de disminuir se ha agravado.

Urge que esto cambie. Sin embargo las leyes y sistemas implementados por parte de las autoridades  solo dejan desaliento y desesperación en los familiares de las víctimas. Es por eso que  desde distintas instituciones independientes de derechos humanos, organizaciones de la sociedad civil, grupos de mujeres,  e instituciones académicas, han surgido los observatorios de feminicidios.

Y ante el escenario plagado de mujeres y niñas víctimas de violencia, la Organización de las Naciones Unidas apoya la iniciativa de los observatorios de feminicidios;  recomendando el establecimiento de órganos nacionales multidisciplinarios, para evitar la violencia contra las mujeres y niñas,  y con ello erradicar los crímenes y asesinatos ocasionados por razones de género.

Mientras en nuestro país ocurre el milagro de que se creen leyes y un sistema de justicia efectivo y justo en favor de las mujeres.