¿Cómo se crea una presencia ejecutiva impactante? - Mujer Ejecutiva

Se trata de ser y de tener las herramientas esenciales para lograr un desempeño exitoso

Por Ivette Estrada

La universidad de Kelloggs acaba de presentar una fórmula para generar una presencia ejecutiva impactante. No se trata de un curso exprés de imagen pública y de los factores que nos hacer “parecer” de una u otra forma, sino de una ecuación: Credibilidad más facilidad entre ego.

Los elementos son los siguientes: la credibilidad es la creencia generalizada de que se es competente. La facilidad tiene que ver con la capacidad de generar los resultados esperados sin perder la autenticidad y ambos factores deben dividirse entre el ego. Sin importar la personalidad siempre se debe actuar con humildad. El egocentrismo y vanidad minan la percepción que se tiene del ejecutivo.

En un mundo donde pretendemos ser y tomamos el camino del parecer, estamos inundados de consejos para “aparentar” y adoptar patrones de comportamiento y “disfraces” estereotipados. Asumimos que debemos amoldarnos a modelos prefabricados y que la presencia es “como nos vemos” en lugar de quienes somos.

Este estudio de Kellogg da cuenta de algunos elementos cruciales para mostrar la propia competencia. En primer lugar está la preparación. Esa es la base de cómo nos percibirán los demás. No hay fórmulas para engañar a los otros, se trata de ser y de tener las herramientas esenciales para lograr un desempeño exitoso. En esto se incluye la educación formal y experiencia.

No hay nada más aberrante que encontrar podcast de “cómo parecer inteligente”. ¿Parecer? ¡Debemos ser!.

Claro que en la presencia ejecutiva esto no basta; también debe tenerse la capacidad de que lo aprecien los demás y una herramienta esencial para lograrlo es la manera de expresarnos.  Conviene tener una velocidad mesurada sobre gran velocidad porque ésta suele percibirse como nerviosismo o un intento por confundir y evitar la contrarréplica.

Asimismo, genera más credibilidad quien habla con muchas inflexiones respecto a quienes emplean un tono monótono. Para lograr esto es conveniente leer en voz alta cuentos infantiles porque emplean lenguaje sencillo y permiten gran modulación para adaptarse a los distintos personajes.

Un tercer elemento muy importante es el poder de la voz generado a través del control de la respiración y el lograr emitir las palabras desde el pecho para generar mayor potencia que si sólo se hacen desde la garganta.

Es esencial que se enriquezcan los conceptos que cada uno poseemos acerca del liderazgo. En la medida que logremos una visión más integral y holística podremos apreciar que no hay un solo tipo y que debemos ceñirnos a éste, sino que de nuestra unicidad podemos abonar a directrices eficaces y auténticas. La autenticidad es esencial para ganar credibilidad en las audiencias.

Esto no implica que si se es altamente irascible, se reaccione incontrolablemente ante una situación adversa. El control emocional es parte de la facilidad a la que aludimos al inicio. Es decir al mundo: “tengo todo para hacer bien las cosas, por ello poseo inteligencia emocional”.

Otro punto que genera la imagen ejecutiva es la capacidad de integrarse rápidamente a la conversación. Nuevamente, es conveniente prepararse para tener la capacidad de entender de lo que se discute y poder integrarse rápidamente a compartir opiniones y puntos de vista. Escuchar antes de hablar logra que se generen interacciones valiosas y se fortalezca la imagen ejecutiva.

La clave de la credibilidad, entonces, puede resumirse con preparación y autenticidad. Ser fiel a uno mismo no debe quedarse en el Hamlet de Shakespeare, sino ser parte de nuestro día a día.

En la foto: Ivette Estrada.