Por Helle Jeppsson

La pandemia nos ha sorprendido a todos. La altísima cuota sanitaria que ha pagado la sociedad, se ha expandido a una crisis económica y social. La más acentuada en décadas.

A pesar de la profunda tristeza por la pérdida de vidas humanas, pruebas como esta nos ofrecen también la gran oportunidad de afrontarlas con entereza y de sacar lo mejor de nosotras.

La vida siempre te presenta situaciones que pueden asumirse desde dos ángulos: el negativo y el positivo. Desde mi propia filosofía de vida, buscar el ángulo positivo es el que te permite encarar todo: un problema, un obstáculo, un proyecto nuevo, y una oportunidad inesperada.

Encontrar ese lado bueno de las cosas te arrojará de vuelta algo positivo para ti y para quienes te rodean.

En los negocios es exactamente igual que en la vida. No se puede simplemente caer derrotado sin hacer un esfuerzo por sacar algo bueno de una mala experiencia. Esto no significa que sea fácil; una clave radica en contar con un buen equipo a tu alrededor que te ayude a ver posibilidades y oportunidades.

En marzo de 2020, sin aviso previo, el mundo se volteó de cabeza. En lo personal de inmediato me dio miedo no saber cómo ayudar a mis hijas y cómo motivar a mi equipo de trabajo para remar juntos y sobrevivir. Mi empresa, una aplicación de masajes y faciales a domicilio en la Ciudad de México y otras ciudades del país, pasó de una facturación creciente cada mes a cero. No sólo perdimos ventas, sino que tuvimos un cierre total.

Con casi 500 colaboradoras, de las que sé que dependen económicamente sus familias, pasé largas noches pensando qué podía hacer para no dejarlas atrás.

Con la pandemia encima, los ánimos estaban por los suelos; pude darme fácilmente por vencida, tirar de ahorros y volver cuando la crisis pasara. Sin embargo, al buscar soluciones para impulsar mi empresa y al estupendo equipo de trabajo que me acompaña, encontramos una alternativa –tradicional, ochentera- que nunca hubiera integrado en mis planes de negocio: vender productos de belleza por catálogo en línea con el apoyo de todo mi equipo.

Debo reconocer que, como medida de desesperación, funcionó durante meses y nos mantuvo a flote; pero lo increíble es que a partir de ello, de la emergencia, surgió una gran oportunidad de generar ingresos. Y hoy, tras reabrir el negocio principal, todos salimos ganando con una nueva línea adicional de negocios, la que jamás hubiera volteado a ver de otra forma.

El año 2020 también tocó mi vida personal. Bajo la filosofía de buscar el ángulo positivo, hoy me doy cuenta de la fortuna de haber pasado tanto tiempo en familia (sanos todos) en un momento en que mis hijas se asoman a la adolescencia, lo que nos ha unido más. ¿De dónde hubiera sacado todo ese tiempo? También creo que esta pandemia nos ha devuelto claridad sobre lo que es importante de la vida y a lo que debemos dedicar más tiempo.

Una pausa tan violenta a la vida agitada de una ciudad moderna no se puede desaprovechar; apliquemos hacia el futuro esos aprendizajes de un año triste y devastador para nuestra comunidad por tantas muertes, con toda la gente que nos rodea: familia, amigos y compañeros de trabajo.

*CEO de SCAPE