Es necesario asumir acciones para la construcción de la nueva agenda global para enfrentar la crisis mundial por Covid-19

La crisis de salud por la que pasamos ha afectado en mayor o menor medida a distintas industrias, sin embargo, a estas alturas se buscan alternativas para hacerle frente. Para la moda se abre una enorme oportunidad para apostar por un nuevo modelo económico en donde se privilegie el consumo y producción local.

Con esta nueva realidad, el abastecimiento por proximidad y de materiales de nueva generación para el caso de la materia prima serán fundamentales en la moda, al igual que la transformación de un capital humano capacitado para el futuro. Asimismo, como base para el aseguramiento de las operaciones (blockchain) y su salida a través del comercio electrónico, la ampliación de la informatización y digitalización son una prioridad, afirmó Mireille Acquart, directora de Ethical Fashion Space (EFS).

“Esta crisis ha evidenciado la gran dependencia del abastecimiento de insumos que la industria de la moda tiene con China, al representar el 32 por ciento de las exportaciones mundiales de ropa y el 38% de las textiles”, dijo.
En la foto, Mireille Acquart, directora de Ethical Fashion Space.

Debido el cese de operaciones de la industria durante el primer semestre a nivel global, y según datos del Boston Consulting Group (BCG), el comercio textil perderá entre el 25 y 35% de su negocio a nivel mundial este año, lo que supondrá un descenso de ventas que van del orden de entre los 450 a 600 mil millones de dólares en la industria de la moda y el lujo.

En tanto, añadió, a nivel nacional el sector textil corre el riesgo de perder hasta 600 mil empleos según los datos de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaitex). En el presente año la economía de México se contraerá un 6.6% según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) en 2020, siendo el motor de la recesión las pérdidas en remesas, el turismo y significativamente las exportaciones.

“Se requiere implementar un sistema que responda a las necesidades socio-ambientales, y es aquí donde la gestión y planeación sostenible empresarial constituyen la mejor inversión para transitar hacia una nueva era económica” señaló Acquart.

Finalmente advirtió que de acuerdo con la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), la industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo después del petróleo. A nivel mundial cada año se producen 150 mil millones de prendas de ropa, en la que se utilizan alrededor de 102 millones de toneladas de materia prima y 93 mil millones de metros cúbicos de agua, mismos que podría abastecer a cinco millones de personas, lo que tiene como resultado una presión en los recursos del planeta nunca antes vista.

 

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