Por Lorena Orraca*

El éxito del regreso a la nueva normalidad es responsabilidad de todos. La merma económica de las familias que dependen de la industria audiovisual nos preocupa y nos inspira

Tras casi dos meses de pausa laboral en la industria fílmica debido al Covid-19, miles de familias estamos siendo afectadas económicamente: productores, cinefotógrafos, actores, modelos, maquillistas, personal de vestuario, iluminación, electricistas, entre otros, nos encontramos esperando luz verde por parte de las autoridades para reactivar operaciones.

Durante la pausa, aprovechamos nuestro tiempo para unirnos como gremio y colaboramos en conjunto en la elaboración de un protocolo que nos ayude a regresar a nuestro trabajo con medidas de seguridad que permitan nuestro desempeño y al mismo tiempo cuidarnos unos a otros.

El éxito del regreso a la nueva normalidad es responsabilidad de todos. La estrategia, establece que la reapertura de las actividades deberá realizarse de una manera gradual, ordenada y cauta; y que para su preparación, deberán seguirse puntualmente protocolos sanitarios.

Así fue como la Asociación Mexicana de Filmadoras (Amfi), en conjunto con la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine), creamos un Comité de Seguridad de la Producción Audiovisual, donde diferentes instituciones, acompañadas de especialistas médicos, nos unimos en un esfuerzo único para definir las medidas sanitarias para la reactivación de actividades y mitigación de riesgos, frente a un próximo regreso.

Entre las medidas, se desarrolló un protocolo y un sistema de educación en línea, que incluye las nuevas disposiciones para el cumplimiento de sus labores dentro y fuera del set, se abordan temas como métodos de transmisión, síntomas, uso de equipo de seguridad personal, procedimientos para ingresar al área de trabajo, entre otros.

Aunado a esto, se estarán llevando a cabo pruebas PCR COVID-19 periódicas para identificar a tiempo posibles riesgos y la elaboración de formatos de seguimiento para todos los colaboradores, con miras a reactivar la economía en el futuro cercano.

La pausa laboral en la industria audiovisual también está causando un impacto negativo para el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, dado que en 2017, los productos culturales que conforman los medios audiovisuales representaron el 37% del PIB del sector cultura, generando 244 mil 807 millones de pesos y 30 mil 357 puestos de trabajo. Los números hablan y nuestro regreso debería ser considerado como prioritario.

Por ello, la merma económica de las familias que dependen de la industria audiovisual nos preocupa y nos inspira, pues estamos pugnando por acelerar el retorno a nuestro trabajo de manera responsable. Por nuestras familias y por México.

En la foto, Lorena Orraca.
*Socia y miembro de la mesa directiva de Amfi