Los consumidores ha ido evolucionando conforme la curva epidemiológica, por ellos es importante que logres hacer “match” con ellos

Esta “nueva normalidad” es la oportunidad perfecta para reconectar con nuestros clientes, generando un vínculo más fuerte y fructífero para ambas partes.

El primer gran paso es ponernos en sus zapatos y empatizar con ellos. Sólo así podremos crear productos o servicios que resuelvan una necesidad real en su vida. Estos son siete pasos para hacer tu propuesta de negocio adaptable a las nuevas necesidades de tus clientes:

1. Define a tus clientes

Debes definir a quién va dirigido la oferta de valor de negocio. Determina las características específicas de tu público objetivo y así será menos complicado llegarle a esa audiencia. Además, se te facilitará el proceso de pruebas y podrás conocer a tus clientes a profundidad, que es lo que necesitas lograr.

2. ¿Cómo le ofreces más a tu cliente?

Dentro de la revisión del perfil de tu cliente ideal, describe qué zonas frecuenta y qué otros productos consume, independientemente del tuyo. Al conocer dónde se mueve, qué consume y cómo es su día a día, en un futuro podrás realizar alianzas comerciales que te permitirán estar presente en la vida de tus clientes.

3. ¿Qué problemas o frustraciones le estás solucionando a tu cliente?

Al escuchar el término “necesidades”, y sobre todo en estos tiempos, pensamos en las actividades esenciales establecidas por los organismos gubernamentales y, por lo tanto, si tu producto o servicio no está en esta lista crees entonces que no podrás resolver un problema.

Sin embargo, pensar de esta manera es equivocado pues no todos los problemas o frustraciones van enfocadas a lo funcional. A veces tu empresa puede resolver una frustración emocional. Es por ello que el siguiente paso es aterrizar qué problemas o frustraciones podrías resolver en la vida de tu cliente.

Para ello, enumera tres necesidades que tú pienses que estás resolviendo. Pero hazlo lo más realista posible, mediante pruebas y entrevistas.

4. Identifica el beneficio real de tu producto o servicio

En línea con el punto anterior, identifica el beneficio principal que obtiene tu cliente al consumir en tu negocio y enlista los secundarios. De igual manera, algo que te ayudará a definir tu propuesta de valor, es observar a tu competencia para saber cuál es tu ventaja competitiva.

5. Agrega innovación a las posibles soluciones

La innovación no solo se enfoca en el uso de tecnología, sino en la mejora o perfeccionamiento de cualquier detalle. En tu negocio lo puedes aplicar en la estructura, en el desempeño de tu producto, el servicio per se, el sentido de pertenencia o el canal de venta.

Tal vez puedes ampliar tus canales de servicio al cliente mediante el uso de WhatsApp Business y potencializar las ventas a domicilio en un determinado tiempo después del contacto directo.

6. Estudia continuamente a tu competencia

No se trata de estresarnos de manera innecesaria, sino de que, de forma mesurada, podamos hacer un análisis de nuestra competencia, con el fin de conocer qué están haciendo diferente a nosotros en términos de comunicación, promociones, precios, diversidad de productos y público objetivo. De esta manera podrás evaluar tu estrategia y ver qué puedes mejorar.

7. Identifica el tipo de aproximación y el modelo de compra

Cada persona tiene gustos diferentes y esto también aplica para los puntos de contacto y las formas de pago. Es por ello que desde que analizas el perfil de tu cliente, debes identificar las formas en que desea que sea contactado y cómo prefieren hacer el intercambio monetario.

Es decir, hay personas que prefieren pedir informes y mantener una conversación a través de llamada telefónica, algunas otras se inclinan por el uso de WhatsApp y hay otro tipo de perfil que elige sus redes sociales para mantener contacto.

Fuente: Clip y Natalia Ferriz, emprendedora y consultora especialista en comunicación de marcas