Nuestra piel nos protege del exterior, sin embargo, con el paso de los años va perdiendo fuerza. Checa estos tips para mantenerla saludable

A partir de los 40 años los cambios en nuestra piel pueden ser más evidentes. Es necesario reconocer qué es lo que necesita la piel para poder tratarlo adecuadamente, ya que es el momento indicado para comenzar a utilizar de manera continua productos antienvejecimiento.

¿Cuáles son los problemas más comunes a partir de los 40 años?

Las evidencias más significativas incluyen el aparecimiento de líneas de expresión, la piel se vuelve flácida y pierde densidad.

Flacidez Facial: Surge la pérdida de elasticidad, la cual se hace más visible a los 40 años, se ocasiona una pérdida de tensión en el cuello (aparece el doble mentón), óvalo de la cara, mejillas y párpados.

Resequedad: A medida que envejecemos, la producción de estrógenos y progesterona disminuye. Por lo tanto, las células cutáneas producen menos grasa, por lo que la piel pierde suavidad y elasticidad, esto ocasiona que la piel luzca más seca y con menos luz.

Pérdida de Densidad: Una piel densa es la que se presenta compacta, fuerte, consistente. A medida que va pasando el tiempo, disminuye el colágeno y la elastina, la renovación celular es más lenta, la piel pierde parte de su grosor y se debilita.

¿Cómo podemos combatirlos?

Dile no a los malos hábitos como:

  • El cigarro
  • El alcohol
  • Exposición a los rayos UV sin protector solar
  • Dieta alta en azúcar

Es importante que a cualquier edad, seguir adecuados hábitos de vida para conservar una piel saludable como:

  • Una dieta sana y rica en antioxidantes
  • Dormir bien
  • Hacer ejercicio
  • Integrar a la rutina diaria, productos que vayan de acuerdo a tu tipo de piel
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