¿Sabías que cada año alrededor de 500 mil animales son utilizados en prácticas de laboratorios de cosmética? 

Recientemente las redes sociales han sido sacudidas por un video viral en el que, a través de una animación, se muestra el “testimonio” de un conejo que es sometido a pruebas de laboratorio para la fabricación de productos de belleza.

El video del conejo Ralph pone sobre la mesa un debate que, pese ha no ser un tema nuevo, ha alargado por días bajo el hashtag#SaveRalph​. Los internautas se interesan por compartir listas de productos cosméticos libres de crueldad y veganos, aunque vale la pena señalar que existe una notoria diferencia en estas dos ramas.

La cosmética libre de crueldad es aquella que como su nombre lo indica, no testea sus productos en animales. Por otro lado, cuando hablamos de productos veganos, nos referimos a aquellos que no tienen ingredientes derivados de los animales. Entonces, un producto puede ser vegano pero eso no lo exime de ser libre de crueldad; también hay productos que sólo son libres de crueldad pero no veganos, así como otros que combinan ambas vertientes.

¿Cómo saber cuál es cuál?

Teniendo claras las diferencias entre estos términos, la duda es: ¿cómo reconocer los productos?

Hoy en día, los consumidores son más conscientes al comprar productos que no causen daño en animales y apoyen en su protección. Aunque, de acuerdo con Natura & Co. más de mil 100 empresa prohibieron pruebas en animales, la falta de la certificación oficial “no crueldad”, provoca que cada año alrededor de 500 mil animales sean utilizados para practicas de laboratorios de cosmética.

¿Cómo saber si un producto libre de crueldad?

Existen tres puntos a los que debes prestar atención en las etiquetas:

  1. Comprueba que esté elaborado sólo con materias primas vegetales.
  2. Constata que esté catalogado como libre de maltrato animal.
  3. Verifica que la empresa sea ambientalmente responsable.