Más allá del contagio directo de Covid-19, esta crisis sanitaria ha traído otra serie de problemas para la salud de las mujeres

La crisis sanitaria por Covid-19 está evidenciando desigualdades de género preexistentes, en este caso en las necesidades específicas y en el acceso a la salud de las mujeres. Y es que las implicaciones van más allá de este virus.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Mujeres, nos enfrentaremos a una de las mayores crisis de salud mental de las que se tenga conocimiento en la historia.

“La sobrecarga física, mental y emocional que están enfrentando las mujeres en esta crisis al tener que asumir la responsabilidad de salvaguardar la salud y hacerse cargo del cuidado de los miembros del hogar, aunado a la incertidumbre, temor ante el contagio, estrés laboral y económico, así como el aumento en el riesgo de violencia y desgaste por el confinamiento prolongado, requieren una respuesta efectiva para prevenir y atender padecimientos de salud mental”, apuntó el organismo.

En México, de acuerdo con la Encuesta de Seguimiento de los Efectos del COVID-19 en el Bienestar de los Hogares Mexicanos (ENCOVID-19), 27.3% de las personas mayores de 18 años han presentado síntomas depresivos y 32.4% síntomas severos de ansiedad. Entre las mujeres, los niveles de ansiedad durante el confinamiento son mayores a los de los hombres pues 37.3% de ellas se han sentido ansiosas en comparación con 27% de los hombres.

Salud sexual y reproductiva

Con el foco puesto en la capacidad de los sistemas de salud para hacer frente a Covid-19, es importante hacer un seguimiento de lo que sucede con otros servicios vitales de los que dependen las mujeres para sus vidas. Con base en experiencia previas, se estima que la pandemia tendrá una repercusión negativa en todas las metas establecidas en la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, incluyendo poner fin a las muertes maternas evitables, a la necesidad insatisfecha de planificación familiar y a los embarazos no deseados.

Aun cuando la evidencia emergente no es aún concluyente sobre las implicaciones clínicas y riesgos de la infección por Covid-19 en mujeres embarazadas, se sabe que el embarazo determina una disminución del sistema inmune y su respuesta ante infecciones. Se ha observado mayor probabilidad contagio grave en mujeres embarazadas.

Otro tema importante es que, durante el periodo de confinamiento se debe garantizar la continuidad de la provisión de métodos anticonceptivos. La contingencia sanitaria puede implicar desabastecimiento e interrupción significativa de servicios, lo que afectará más a las mujeres de bajo y mediano ingreso e impactará en un incremento importante de embarazos no planeados, que será proporcional a la duración del período de confinamiento.