Es el momento de que las empresas inviertan y mejoren sus capacidades de datos y análisis como parte de sus esfuerzos de digitalización

Por Ivette Estrada

Capturar, recibir, interpretar y actuar sobre la información es parte del éxito en ambientes ambiguos y complejos como el actual.  Si a esto se le agrega poder predictivo y agilidad a la organización adquiere una mayor relevancia y se establece como punto crucial de la sobrevivencia corporativa y crecimiento en la participación de mercado.

Para ello se requiere garantizar una disponibilidad de datos optimizada y utilizar análisis avanzados para combinar nuevas fuentes de datos para desarrollar información propia.

Esto puede revelar crisis antes de causar estragos, descubrir presiones competitivas antes de que amenacen la cuota de mercado y aprovechar las oportunidades antes de convertirse en la ventaja de otra firma. Es el momento de que las empresas inviertan y mejoren sus capacidades de datos y análisis como parte de sus esfuerzos de digitalización.

¿Cuáles son los aspectos fundamentales para que la información sea relevante en la empresa? El proceso estandarizado podría ser el siguiente:

  1. Decisiones empresariales y análisis. Priorizar los conocimientos analíticos que alimentan la estrategia de negocio, no aquellos que simplemente informan de lo que sucede. Para ello, debe clarificarse la misión empresarial y detectar en cada unidad de trabajo que tipo de datos “alientan” el engranaje organizacional.
  2. Datos e información. Permitir que los datos cuenten una historia a través de la integración flexible de varios tipos, en lugar de forzar los datos a un modelo predefinido. Es decir, no se puede generar un templete en el que sólo se rellene cada día, sino que se a través de la información cómo se generen las narrativas de la compañía.
  3. Tecnología e infraestructura. Crear herramientas que apoyen el ecosistema de análisis, incluida la Inteligencia Artificial y “democraticen” los conocimientos a través del análisis como servicio (AaaS). Es decir, la tecnología debe mejorar cada una de las acciones laborales y aumentar el valor que cada una de ellas aporta a la cadena de producción y suministro. Para que la tecnología tenga relevancia, se debe implementar como una unidad de maximización de valor en cada unidad, no sólo implementarla inercialmente.
  4. Organización y gobernanza. Establecer un modelo operativo que potencie el uso de datos y análisis regulados. De nueva cuenta, debe clarificarse la misión empresarial y corazón de negocio para que la información que se adquiera tenga una función pragmática en el ecosistema de negocios.
  5. Proceso e integración: Conviene asegurarse de que los conocimientos se integran rápidamente en las decisiones a través de un proceso alineado y ágil. También es esencial verificar cómo se obtienen los datos y los posibles sesgos que se obtienen en ellos para que la información sea fidedigna y relevante.
  6. Cultura y talento. Inculcar una cultura basada en datos que combine conocimientos empresariales e información analítica en todos los niveles.

Sí, el COVID-19 catalizó la transformación digital, también ahora la nueva realidad impone que la información tenga un impacto directo en los modelos de negocio. El futuro ya está aquí.

En la foto: Ivette Estrada.