Para lograr nuestros objetivo de liderazgo, podemos valernos de algunas características que facilitarán nuestro ascenso en esta escalera:

1. Visión clara y objetiva:

De tus cualidades, habilidades y alcance; así como de tus metas profesionales y personales. Poseer metas claras y lograr su cumplimiento, en tiempo y forma, apegada a tus valores, es un proceso que genera respeto y reconocimiento.

2. Trabajo en equipo:

El respeto a las ideas, los puntos de vista y el trabajo de tus colegas de trabajo, socios de negocio u otros directivos abre las puertas a la colaboración productiva. Mantén siempre una postura abierta a la retroalimentación y la interacción propositiva orientada al cumplimiento de tus metas profesionales y los objetivos del negocio.

3. Decisiones firmes y convicciones sólidas:

Una mujer firme, apegada a sus convicciones y que se atreve a marcar el rumbo de cualquier estrategia, es altamente valorada en cualquier ámbito profesional.

4. Explota positivamente y al máximo las habilidades inherentes a la mujer:

Es un hecho que la sensibilidad y la intuición generan grandes beneficios a nivel profesional en cualquier nivel y tienen una repercusión altamente positiva en la satisfacción del personal que colabora contigo, en la toma de decisiones para hacer más rentables los negocios, y propician un mejor y más productivo ambiente laboral. Debemos demostrarle al mundo empresarial y de negocios que estas cualidades femeninas suman para convertirnos en ejecutivas integrales con visión holística.