Cuando estamos atravesando por esos días del mes, nuestra principal preocupación es sentirnos cómodas y seguras, las alternativas para cuidar nuestra higiene y mantenernos a salvo de accidentes no son muy amplias. Generalmente las mujeres se inclinan por usar toallas sanitarias o tampones y aunque existen alternativas amigables para el medio ambiente como la copa menstrual, aún hay mitos sobre su eficacia y seguridad.

Pues bien, de acuerdo con un texto publicado en la revista Lancet Public Health, el 70% de las mujeres que han utilizado este método comentan proferirlo frente a los otros. los científicos encargados de realizar el estudio, recabaron la información de 3 mil 319 usuarias.

El material del que están diseñadas también es de suma importancia, una copa segura siempre será de látex o silicon grado quirúrgico; además se debe ser cuidadosa con la higiene que se le brinda. De hecho el estudio no encontró ninguna evidencia de que este dispositivo suponga algún riesgo de infección si es utilizado con el cuidado que requiere.

Los investigadores también realizaron una análisis de la relación costo-beneficio para las mujeres y para el medio ambiente. Uno de sus beneficios principales, es que al recoger y no absorber los fluidos del cuerpo, se evita la resequedad en la zona o las irritaciones por el contacto con la piel, como en el caso de las toallas.

Sin embargo la falta de información al respecto no ha permitido que la copa sea más conocida. Cuando una mujer recibe información sobre los dispositivos que puede utilizar durante su regla, por lo general sólo se le sugerirá usar toallas sanitarias o tampones.

Esto último también dificulta recoger información sobre la conformidad que hay en las mujeres respecto a su uso, pues el margen comparativo es muy bajo.