En promedio, un cuerpo humano adulto tiene cinco litros de sangre, cuando se hacen donaciones, la extracción es de 450 mililitros, es decir, el 10% del total, por lo que esa cantidad no hará falta, de acuerdo con información del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Luego de la donación, el organismo recupera el plasma durante las primeras 72 horas posteriores, pero se necesitan entre cuatro y ocho semanas para reponer todas las células sanguíneas.

Los glóbulos rojos contienen hierro y al donar sangre se pierde casi un cuarto de gramo de hierro, por lo que se podría sentir cansancio, sin embargo no hay afectaciones al funcionamiento del cuerpo.

Donar agiliza la fluidez de la sangre y evita que se vuelva densa; la médula ósea que está adentro de algunos huesos produce nuevas células de ese líquido y se generan de dos a tres millones de glóbulos rojos en un segundo.

Del total de la sangre de un humano, 55% se conforma por plasma (agua, sales y proteínas) y 45% de las células sanguíneas, es decir, de glóbulos rojos y blancos, además de plaquetas.