Más de la mitad de los consumidores han declarado que dejarán de comprarle a una compañía que haya manejado mal la crisis del Covid-19

De acuerdo con el Banco Mundial, se prevé que la desaceleración de la actividad económica conduzca a un aumento de la pobreza monetaria en 2020 y que el empleo disminuya en el sector formal.

Además de la industria del entretenimiento y el turismo un sector que ha sufrido el duro estrago de la aparición del Covid-19 es el ámbito de las relaciones públicas (entre otras labores, esta área es la encargada de crear puentes de comunicación para las empresas o figuras públicas) que enfrenta desafíos, pero también oportunidades antes este ritmo vertiginoso de cambios.

 

“Hoy existe un virus que además de afectar nuestra salud, está transformando realidades y percepciones. Más allá de responder a un consumidor con nuevos comportamientos y necesidades enfrentamos un aspecto humano y emocional susceptible, por ello, como agencias natas en relaciones públicas debemos aplicar la experiencia adquirida de escenarios anteriores y ser disruptivos, no sólo en el discurso sino a nivel estratégico, a fin de actuar de manera consistente puesto que no comunicar no es una opción”, mencionó al respecto Edgar Muñoz, director de asuntos corporativos de Emaly.

Si bien la necesidad de una comunicación activa de las marcas con sus audiencias en tiempos de contingencia parecería una actividad esencial, la realidad dista mucho de ello. La responsabilidad de esto tiene dos factores claros: por un lado, la decisión ajena por parte de las compañías con una resistencia a la adaptación y al cambio, lo que complica el descubrimiento de nuevas áreas de oportunidad y crecimiento en materia comunicativa

Por otra parte, la incapacidad de las agencias de relaciones públicas por no romper los paradigmas establecidos en la industria y atreverse a proponer, aprender y renovarse a transitar a diferentes plataformas, discursos, medios y dinámicas que le permitieran no sólo reaccionar sino mantenerse con un espíritu propositivo.

En los recientes días, agencias tanto nacionales como de presencia trasnacional con una fuerte de cartera de clientes, han anunciado la aplicación de medidas financieras que culminaron en recortes de personal y reducción de salarios, como una respuesta ante la pérdida de clientes, el entorno complejo y la contracción del sector debido a la incertidumbre.

De acuerdo con el estudio How companies can enhance their reputation during the rebuilding phase of Covid-19 communications, más de la mitad de los consumidores han declarado que dejarán de comprarle a una compañía que haya manejado mal la crisis del Covid-19.

“La curva de aprendizaje y el periodo de adaptación ahora son una constante, una vez que debemos responder y actualizarnos en todo momento para cumplir con las expectativas y necesidades cambiantes de las compañías quienes tienen la prioridad de dar a conocer su funcionamiento en la nueva realidad y fortalecer su reputación”, concluyó Edgar Muñoz.