«`El arte de tener finanzas sanas es eso: todo un arte. No es una tarea imposible pero requiere de precisión y organización. Para lograrlo, Gerardo Obregón, fundador y director general de Prestadero.com tiene algunas recomendaciones para prosperar en tu empresa y optimizar las finanzas.

  1. Prioriza necesidades

    Una vez que recopilaste el estatus de las finanzas en las áreas de tu empresa, podrás empezar a crear un plan para priorizar, así como un top 10 en lo que se deben gastar los recursos. En lo que te puedes guiar es en las tres “r”: rentable, realista y redituable.

  2. ¿Cuánto dinero tienes?

    Si tienes el registro del capital; tanto en ganancia como en gasto, será más sencillo crear un presupuesto. De esta forma será más sencillo cumplir por un lado con lo que no puedes dejar de pagar ya que son sumas fijas y más significativas y por otra parte con lo más flexible y no imprescindible, que no te costaría un problema o bien la detención de otras actividades.

  3. ¿En qué gastas?

    Revisa el flujo de dinero en cada área de la empresa, como: en qué se está gastando, si realmente es necesario y considerar si esos gastos aportan un beneficio, si reduciendo el presupuesto se logra el mismo objetivo o de plano son innecesarios y se deben eliminar.

  4. Delega a los especialistas

    Sabemos que quieres pero debes estar consciente de que no puedes ocuparte en todo. Por eso es ideal invertir en contratar a una persona capacitada en contabilidad, ya que es importante que sepas y estés al tanto de tus finanzas. Además, de tener un sistema o plataforma de gestión financiera para que estés informado en tiempo y forma.

  5. ¿Quieres que tu empresa sea temporal o legendaria?

    Si deseas que tu empresa prospere también debes tener en cuenta este común error de los dueños: No separar la cuenta personal de la de tu compañía. Para evitar problemas y obtener mayores beneficios puedes optimizar el dinero y llevar un control, creando una cuenta exclusiva de la empresa para no combinar ingresos.

Por último, Obregón comenta que para evitar conflictos de entrada de capital es recomendable establecerte un salario fijo, respetando el monto, y así no desbalanceas las cuentas, y todos ganan.