Muchas mujeres han decidido cambiar las toallas sanitarias y los tampones, por una copa menstrual que les cuesta alrededor de 700 pesos y que les durará, al menos, unos ocho años; lo que no sólo brindará beneficios económicos, sino un mejor cuidado de su salud y el medio ambiente.

“Prácticamente me olvido que tengo período, no siento el molesto bajón, me resulta práctico su traslado, no hay olores y no contamino”,  precisó una de las mujeres consultadas que ya usa este dispositivo.

La ginecóloga por la UAM Xochimilco con maestría en sexología humana por el Instituto Mexicano de Sexología, Adriana Luna, explicó que el uso de la copa menstrual en el país se intensificó en los últimos cinco años; sin embargo, en el mundo es una alternativa que está disponible desde 1930.

Al adquirir estos dispositivos, la especialista subrayó que es indispensable corroborar la certificación del producto y, aún cuando en México existe sólo una marca que cuenta con este distintivo, en el mercado on line es posible encontrar más alternativas que cuentan con certificaciones que avalan su seguridad.

Así, explicó que las copas menstruales deben contar con dos certificaciones; la primera, tiene que ver con el material del que están hechas, el cual debe ser silicón de grado médico, en tanto que la segunda tiene que ver con la fabricación; es decir, que las terminaciones del diseño sean las adecuadas.

De no contar con estas certificaciones puede ocasionar riesgos en las salud de la mujer como infecciones o reacciones alérgicas.

 “No hay una indicación por la cual una mujer no pueda usar la copa menstrual”, señaló al compartir que entre otros beneficios que ofrece la copa menstrual es que obliga a las mujeres a conocer su canal vaginal, sus características físicas; cuestiones que, por lo general, las mujeres desconocen debido a los tabús en torno a la sexualidad femenina.

“Les obliga a estar en contacto con su vulva y su vagina lo que se deriva en autoconocimiento”, dijo, Luna.

Así, gracias al uso de este dispositivo, se impulsa la autoaceptación de las mujeres e, incluso, la sanación de creencias negativas en torno a este proceso fisiológico.

Recomendaciones para su uso:

-Practicar su colocación y retiro antes de que venga el  periodo, cuando la mujer comienza la transición hacia el uso de la copa menstrual.

-Entre cambio y cambio, enjuagar con una mezcla de agua purificada o hervida  y agua oxigenada o vinagre blanco. Se puede lavar con jabón de pasta o líquido neutro.

-El agua debe ser purificada o hervida, debido a que sus sales podrian pegarse en el dispositivo y reducir su vida útil que es entre 8 y 10 años.

-Las mujeres adolescentes que comienzan con su menstruación deben esperar un año después de la menarca, ya que habrá cambios físicos que se generarán en sus cuerpos por lo que se recomienda esperar.

Por Mariángel Calderón

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