Depilación definitiva ¿Qué es? ¿Cómo funciona? ¿Cuáles son los beneficios? ¿Es peligroso? Pueden ser algunas de las dudas que lleguen a tu mente cuando escuchas hablar de este procedimiento.

Y es que tenemos que admitir que vivimos en una sociedad donde la depilación se ha normalizado, en el caso de algunas mujeres pasan de largo y prefieren no hacerlo, para otras es parte de su rutina. En el caso de las segundas, el uso del rastrillo, cera caliente, u otros métodos puede ser incómodo, doloroso o poco práctico.

Un opción para ellas es la depilación permanente o definitiva que se ha popularizado en los últimos años, claro que todo depende de cada persona y de sus necesidades. Por supuesto este tipo de tratamientos no excluyen a los caballeros, sin embargo las mayores usuarias son mujeres.

Primero entendamos que existen dos opciones para quienes han optado por esta vía: láser y luz pulsada (IPL). En ambos casos se trata de procedimientos de fotodepilación, es decir, requieren luz.

Láser

Produce un daño térmico permanente o destruye las estructuras que generan el pelo, la emisión de luz es absorbida por las zonas más cargadas de pigmento, en este caso el vello. Los equipos láser emiten una luz de un solo color que se desplaza en línea recta.

Luz Pulsada

Aunque en un inicio funciona de forma similar al láser, la IPL emite luz mixta, es decir, está compuesta por muchos colores o tipos de fotones que viajan por longitudes múltiples de onda. De esta forma su actuar es similar al de una bombilla, es decir, la luz viaja en muchas direcciones.

El tratamiento más conveniente para cada persona dependerá del tipo de piel y vello, pues en el caso del láser es mucho más específico y permite llegar a temperaturas mayores. Todo dependerá del análisis de un experto, eso sí debes asegurarte de que el equipo utilizado esté certificado, te recomendamos poner atención a que se trate de un láser diodo, sistemas como Soprano, Duet o Alexandrita cuentan con él.