Por Annie Salomón*

La mujer tiene la naturaleza innata de ser hermosa, delicada y de ser la que preserva la especie. Sin embargo la femineidad es una energía que se trabaja de distintas maneras: siendo coqueta, sensual, amorosa y espiritual.

En nuestro ámbito laboral es la carta de presentación: como nos  sentimos es un reflejo de cómo nos vemos. Por consiguiente, la espiritualidad, amor propio y la aceptación son fundamentales para nuestro desarrollo femenino y proyección.

Ser tú misma siempre va a hacer lo que marque una diferencia entre tus colegas y tú. Competir con otra mujer nunca es la opción más acertada, ya que sólo estarás demostrando tu  inseguridad  y la poca autoestima que posees.

A continuación te comparto unos tips que a mi me funcionan mucho y que te recomiendo los pongas a prueba.

  • Valórate y respétate:

El valor de una persona es directamente proporcional a su amor propio. Es fundamental que como mujer siempre te des un espacio, separa el momento de tu familia, trabajo y el dedicado  ti.

Cuando te valoras las personas lo sienten y por consiguiente te respetan  y disfrutan de tu compañía.

  • Trabaja en tu seguridad y proyección:

Estar seguras de quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos  (sobre todo en el ámbito laboral), nos mantendrá con los pies en la tierra, seguras de que ese puesto de trabajo te lo has ganado con el esfuerzo y dedicación que lo exigía, es y será tuyo siempre que tu proyección así lo demuestre.

Ten  la seguridad que eres capaz de realizar las tareas que se requieren confiando en tu talento y creatividad.

  • Cuida tu manera de hablar y de dirigirte a las personas:

La comunicación es vital en todos los ámbitos de la vida, por supuesto, dentro de nuestro trabajo cobra aun más relevancia. Aprendiendo a tener una comunicación eficaz, certera, constructiva, positiva y congruente, evitaras no sólo malos momentos, sino también roces con tus colegas y tragos amargos.

Respeta a tus compañeros, sé clara, infórmate y ponte a la altura. No significa que no digas lo que piensas, simplemente no gastes tu energía en situaciones que innecesarias.

  • Cuida tu arreglo personal:

El cuidado personal de una mujer se nota a leguas. Lo cierto es que hay lugares para todo, incluso si tu trabajo te permite llevar una vestimenta relajada o casual, es importante que cuides los pequeños detalles.

Tu aseo personal, cabello, piel, uñas de las manos y dientes  son solo algunos de los factores que una persona percibe a simple vista  .

Cada prenda que eliges ponerte te representa, muestra una parte de tu personalidad y de tu seguridad.

Aprende a conocerte, conoce tu cuerpo, lo que te hace sentir cómoda y lo que te queda bien a ti  (no todo es  moda, y no a todas le acomoda).

Cuando tengas la oportunidad de poder ir de compras, asesórate , investiga qué colores, formas, o texturas te favorecen más

Usa un perfume o aroma que sea tu sello de presentación: rico, sutil, delicado, que te encante. Por último, sé sutil con el maquillaje.

  • Crea un espacio de trabajo, limpio, armonioso y femenino:

Nuestra oficina también es un reflejo de quien somos, nuestro escritorio, la computadora, cada detalle que hay es un pedacito de nosotras . Tenlo limpio, ordenado y decorado como a ti te guste. Yo, por ejemplo, amo profundamente tener flores, además mi oficina siempre están acompañada de una hermosa vela aromatizada. Otros artículos pueden ser cuadernos, libretas o carpetas que te ayuden en la organización, así como fotos, porta retratos, imágenes o un cuadro de los sueños para que dediques unos segundos a visualizar la vida y metas que deseas .

Decídete a  ser una mujer  empoderada, con ese puesto de trabajo que sabes que te mereces y que tanto anhelas, con ese ascenso a tu carrera que cumplirá todas tus metas, que te llevara a lo mas alto de tu potencial mental, físico, emocional y espiritual . Porque eres una MUJER EJECUTIVA que lo puede lograr ¡Decídete a ser tú misma!

En la foto, Annie Salomón.
*Famepage: Annie Salomón
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