Cuando las redes mienten - Mujer Ejecutiva

Por Ivette Estrada

Es sorprendente como en nuestra era aún jugamos al teléfono descompuesto: a medida que se transmite el mensaje de boca en boca, más se distorsiona. Y las redes actúan como auténticas catalizadoras de las medias verdades o francas mentiras.

En la empresa, la distorsión puede derivar en inquietud, mal clima laboral, incertidumbre, temor y mala reputación.
Las palabras cambian en el camino, sujeto a la interpretación cognitiva del oyente.

Así, a medida que la información viaja más lejos de su fuente original, los receptores tienden a seleccionar hechos, ofrecer sus propias interpretaciones e inclinarse hacia lo negativo, según el estudio titulado «The Dynamics of Distortion: How Successive Summarization Alters the Retelling of News».

Trata sobre cómo las noticias originales se distorsionan a medida que se repiten secuencialmente a través de las personas. Así, las noticias sufren una transformación estilística llamada «personalización desagradable» a medida que se narra. Los hechos son reemplazados por opiniones a medida que el narrador trata de convencer al oyente de un cierto punto de vista, especialmente si el narrador se considera más conocedor del tema que su audiencia.

El efecto se amplifica en las redes sociales. Los seguidores no siempre hacen clic en el contenido compartido para leer la obra original por sí mismos. A menudo aceptan la conclusión u opinión ofrecida por la persona que la publicó. Las redes sociales son una plataforma que permite este tipo de recuentos a una escala amplia y rápida.

La fragmentación de los medios de comunicación tradicionales en medios que tienen un sesgo absoluto, junto con el efecto de «cámara de eco», incrementa la distorsión. Muchas personas no consumen información fuera de su pequeño círculo ni buscan fuentes alternativas.

Así, vemos una creciente polarización por la cual cualquiera que exista fuera de nuestra cámara de eco, probablemente no la consideraremos fuente de información. Asimismo, se fortalece la tendencia hacia la negatividad, incluso si la historia original era positiva: las narrativas tienden a volverse más negativas con cada reiteración.

Cuanto más alejado se aleja un recuento de la fuente original, más negativo y más obstinado se vuelve.
Aunque es muy difícil desactivar este efecto, en la comunicación dentro de la empresa funcionan estos principios:

  1. Establecer canales formales de comunicación.
  2. Aboradr los temas que interesan a los colaboradores: promociones, cambios, sistemas de compensación y retribución.
  3. Ser muy puntuales y claros de los temas relevantes que inquietan a los colaboradores y a los distintos públicos.
  4. Mantener políticas de puertas abiertas mediante intranets y buzones.
  5. Eliminar de tajo “rumorolog+ia” con un eficiente sistema de comunicación directa en la compañ+ia.
  6. Detectar los liderazgos informales de comunicación y establecer porqué o para qué difunden determinados hechos imprecisos o falsos.

Llegó el momento de ir en pos de la verdad. Todos lo necesitamos.

En la foto: Ivette Estrada.